LPR Network conecta los sistemas de cámaras de las municipalidades costarricenses para que una placa detectada en cualquier cantón sea visible para todos los oficiales conectados, sin reemplazar la infraestructura existente.
San Carlos opera más de cien cámaras con inteligencia artificial y lectura de placas. Alajuela vigila su cantón con unas doscientas. Cartago acaba de invertir ₡144 millones en más cámaras y un centro de monitoreo renovado. Cada municipalidad lee placas dentro de su cantón — pero la información se queda ahí.
Si un vehículo robado en Cartago cruza a Heredia, la cámara de Heredia no lo identifica como alerta activa. La información existe; la coordinación no.
Cuatro pasos. Cada acción queda registrada en una bitácora que nadie puede alterar, y la alerta llega sola: nadie tiene que estar consultando un sistema para enterarse.
Una sola pantalla para la central de monitoreo: qué placas están bajo vigilancia, dónde está ocurriendo cada detección y qué acaba de pasar. Pensada para que un oficial la entienda sin capacitación previa.
Alertiva LPR Network aporta valor dentro de una sola operación desde la primera implementación. La red no es el requisito: es lo que multiplica el valor conforme se suman participantes.
Las placas de interés dejan de vivir en WhatsApp y hojas de cálculo: solicitud, aprobación con expediente, vigencia y cierre. Cada acción queda registrada. Esto funciona el primer día, sin que exista nadie más en la red.
Un vehículo que cruza de un cantón al otro deja de perderse en el límite. Basta con que un vecino se conecte para que ambos vean lo que antes solo veía uno.
Sus cámaras siguen siendo suyas, pero su alcance ya no termina en su cantón: son diez operaciones buscando la misma placa al mismo tiempo.
Rutas, reincidencias y patrones que solo aparecen cuando se observan detecciones de muchas jurisdicciones — siempre bajo los permisos que cada organización definió.
Alertiva es una empresa costarricense de software. Construimos las conexiones que faltan entre sistemas de seguridad que hoy trabajan aislados, para que la información llegue a quien puede actuar, en el momento en que puede actuar.
Resolvemos una sola vez la parte difícil —entenderse con sistemas distintos, mover la información en el momento, y decidir quién ve qué— y sobre esa base construimos productos concretos. LPR Network es el primero.
La misma base que hoy conecta cámaras entre municipalidades está diseñada para extenderse a otras operaciones donde importa saber qué vehículo pasó, cuándo y por dónde.
Seis principios que rigen la relación entre Alertiva y cada municipalidad conectada. Cada uno traduce una preocupación real escuchada en conversaciones con regidores, alcaldes y jefes de policía municipal.
Se conecta al sistema de cámaras que su municipalidad ya usa, sin reemplazar nada. Hoy opera con Ibux, el sistema que maneja las cámaras de Alajuela; sumar otro proveedor es un trabajo de conexión, no un cambio de sistema.
Aprovecha las cámaras que ya están instaladas y operando. Cero costo de adquisición de equipo nuevo.
Cada municipalidad mantiene control sobre sus datos y decide qué compartir, con cuál municipalidad y bajo qué condiciones.
Toda acción —solicitud, aprobación, consulta— queda registrada en una bitácora que nadie puede alterar, ni nosotros. Un intento de modificar el historial queda en evidencia.
Diseñado desde el día uno para cumplir con la Ley de Protección de la Persona Frente al Tratamiento de sus Datos.
LPR Network no genera multas. Se respeta el fallo de la Sala IV sobre la necesidad de presencia física del oficial.
LPR Network maneja información delicada: placas vinculadas a causas judiciales, alertas policiales, ubicaciones de cámaras y oficiales. Por eso todo viaja cifrado, entrar exige doble verificación, y cada acción queda registrada en una bitácora que nadie — ni nosotros — puede alterar.
Cada conexión municipal opera bajo convenio formal, con datos cifrados y acceso registrado. Toda exportación queda firmada y trazable.
Un marco legal claro entre su municipalidad y la red: qué se comparte, con quién y bajo qué condiciones. Usted mantiene la soberanía de sus datos en todo momento.
Un adaptador conecta su sistema de cámaras actual con la red. Sin reemplazar equipo, sin obra, sin tocar su operación diaria.
Sus oficiales reciben las alertas en su teléfono y su central en el panel de operaciones — y las detecciones de los demás cantones también trabajan para usted.
Conversemos sobre cómo Alertiva LPR Network se integra con las cámaras que su municipalidad ya tiene. Respondemos en menos de 48 horas hábiles.